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Proliferan proyectos con reservas ecológicas
28/09/2009 12:54:15
En Chicureo y en la precordillera de la capital se concentran los proyectos que cuentan con zonas de


Felipe Álamos Undurraga
 
Hoy es una práctica común que muchos de los megaproyectos inmobiliarios de primera vivienda de la Región Metropolitana cuenten con una zona de preservación ecológica asociada.
¿Las razones? En su mayoría obedecen a las exigencias del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) o de los planes reguladores comunales, que no permiten construir en ciertas áreas. De hecho, la mayor parte de estas zonas protegidas se ubican en cerros y quebradas.
Muchos de estos proyectos han visto en estas restricciones una oportunidad y han incluido estas zonas como parte de sus atractivos.
Uno de los proyectos que más recalcan este atributo es Santa Elena Eco-Urbe, situado en Chicureo Norte. Allí, de las 2 mil hectáreas totales que tiene el predio, cerca de 300 han sido destinadas a un parque ecológico, el cual cuenta con senderos de trekking y rutas de escalamiento. Y hoy se halla en una nueva etapa.
“En Santa Elena Eco-Urbe estamos trabajando en un proyecto público-privado que involucra a la municipalidad, la inmobiliaria y Protege, institución especialista en áreas naturales, para buscar un modelo de gestión que permita que este espacio natural se mantenga en el tiempo“, cuenta José Luis Veloso, gerente general de Inmobiliaria AGSA, desarrolladora del megaproyecto inmobiliario.
Cuenta que para ello están trabajando en la implementación de una modalidad de acceso controlado, que permita a los habitantes del megaproyecto y a los ciudadanos en general utilizar de manera sustentable este lugar. “Nuestra idea es que el entorno natural del proyecto se transforme en un espacio recreativo y educacional que sea un aporte para la comunidad“.
Señala el ejecutivo que este espacio natural ha sido un elemento atractivo para sus compradores. “La existencia de un parque ecológico asociado al proyecto es sin duda un elemento que representa un importante valor agregado y por ello queremos que nuestros compradores puedan gozar de él durante muchos años más, pues genera plusvalía y calidad de vida“.
En la misma zona, otro proyecto que cuenta con una extensa zona natural de preservación ecológica es Valle Norte, en Chicureo. Allí, a las ciclovías, paseos peatonales y plazas al interior de cada uno de los barrios del complejo se suma una reserva ecológica de más de 500 hectáreas, que se extiende hasta las cumbres que circundan el valle.
Por su parte, el proyecto inmobiliario La Reserva , también en Chicureo, contempla grandes extensiones de áreas declaradas por el PRMS como zonas de preservación ecológicas (ZPE), y que están ubicadas sobre la cota 700, según explican sus ejecutivos. En ellas se ha realizado una interesante labor de reforestación con especies nativas, lo cual ha venido a complementar la completa red de parques con que cuenta el proyecto, los cuales fueron diseñados por la oficina de arquitectos de Teodoro Fernández.
Más al sur, el proyecto Valle La Dehesa, en Lo Barnechea, cuenta con un parque de 10 hectáreas de bosque nativo con quebradas naturales y circuitos de paseo para excursiones en bicicleta y caminatas en familia, y también una zona de preservación ecológica sobre la cota 1.000. Y en Las Condes, uno de los emprendimientos que cuentan con zonas protegidas es El Remanso. Allí, sobre la cota 1.000, existe un área de preservación ecológica de aproximadamente 270 hectáreas con abundante flora y fauna nativas.
Pero quizás uno de los proyectos que más han potenciado el factor naturaleza como clave en sus ventas de casas es Altomacul, de Inmobiliaria Sinergía, en la precordillera de La Florida.
Los ejecutivos de este complejo inmobiliario lo definen como un barrio único, que cuenta con una reserva ecológica de 140 hectáreas de bosque nativo. “Allí, los propietarios cuentan con senderos para realizar paseos, practicar mountain bike y deportes al aire libre. Además, existen quinchos para asados y una pequeña granja educativa especial para los niños. Las personas están realizando cada vez más actividades en la reserva y ha sido muy beneficioso poder entregar este tipo de espacios a nuestros clientes, donde pueden concretar sus proyectos de vida junto a sus familias en un ambiente agradable y rodeado de naturaleza“.
Claro que no se queda muy atrás el proyecto inmobiliario Hacienda El Peñón, en Las Vizcachas (Puente Alto), que cuenta con 11 kilómetros de senderos para trekking y una reserva ecológica de 50 hectáreas, las que complementan los otros atractivos del lugar, como el centro ecuestre.


 
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