“Pese a que Chile es un país que está sometido a una serie de riesgos naturales, según una estimación de la Asociación de Aseguradores de Chile, sólo el 58% de las viviendas que cuentan con seguro de incendio cuentan con un adicional contra riesgos naturales, como aluviones e inundaciones. Y sólo el 34% ha contratado el adicional que cubre terremotos.
Es decir, aún falta mucho por avanzar. Y eso que, en general, casi todas las viviendas que se adquieren con crédito hipotecario cuentan con una cobertura básica contra incendio, explica Mikel Uriarte, presidente de la Asociación de Aseguradores de Chile.
“Lo que sucede es que si bien Chile es el país más avanzado a nivel sudamericano en materia de seguros, aún falta más cultura en este ámbito. De hecho, una alta proporción de las viviendas chilenas no cuentan con seguros de ningún tipo. Y aunque hemos avanzado bastante en los últimos años, ello se ha debido a la obligatoriedad de muchos seguros, como el que se exige junto al permiso de circulación de los automóviles o los asociados a los créditos hipotecarios, más que a la toma de conciencia por parte de las personas“, afirma Guillermo Rioseco, gerente general del Colegio de Corredores de Seguros A.G.
Factor económico
Eduardo Ferretti, analista de seguros de Feller Rate, afirma que estas tasas son un reflejo del nivel de avance económico de Chile.
“Un país en vías de desarrollo está más focalizado en fomentar el desarrollo económico que a exigir aportes privados a la protección contra catástrofes naturales. Por ello en nuestro país, el Gobierno asume el riesgo catastrófico para las zonas y propiedades sin seguros privados“.
Pero sostiene Guillermo Rioseco que avanzar en el crecimiento de la cantidad de viviendas aseguradas traería muchos beneficios al país. Cree que incluso se evitarían algunas tragedias.
“Seguramente, muchas de las viviendas siniestradas en el camino a Farellones y El Arrayán no tenían seguros contratados. Porque si lo hubiesen tenido, al visitar la propiedad a asegurar, los corredores probablemente hubieran advertido ciertas situaciones de peligro, lo que podría haber ayudado a evitar esta tragedia. Vale decir, el hecho de asegurar una vivienda no sólo sirve para recuperar lo perdido, sino también ayuda a prevenir situaciones de alto riesgo“.
Además, asegura el directivo gremial que si más personas tomaran seguros contra riesgos naturales, probablemente se abaratarían los costos de contratarlos, principalmente en el caso de los seguros de terremoto.
Es que hoy, pese a la gran competencia existente entre las compañías aseguardoras, el factor precio sigue siendo una de las principales barreras de entrada, especialmente en caso de aquellos de hogares menores recursos.
Explica Eduardo Ferretti que uno de los problemas centrales de este tipo de cobertura para catástrofes naturales reside en que sea accesible a todos a un precio razonable. “A nivel del sector privado el costo del seguro de riesgos naturales es alto, debido a la exposición a cúmulos, implicando un elevado nivel de pérdida potencial. Por ello, se cubre vía reaseguro, donde cada año la tarifa depende de los precios internacionales, los que a su vez se vinculan a los costos asociados a grandes desastres. Así en años que siguen a periodos donde los fenómenos meteorológicos han impactado fuertemente los precios internacionales de los seguros suelen sufrir alzas“.
Las estrategias
¿Qué se puede hacer entonces para que más chilenos aseguren sus propiedades?
El diputado Enrique Accorsi postula que una alternativa sería crear un seguro obligatorio para catástrofes naturales, que podría cobrarse en las contribuciones. De hecho, ha sostenido conversaciones con el Ministerio de Hacienda para plantear su idea.
“El problema principal es que si bien hay un número importante de créditos hipotecarios que tienen asociados estos seguros, muchas propiedades no están protegidas y el Estado finalmente debe asumir los costos cuando se produce un desastre natural“.
Afirma que un seguro de este tipo podría tener costos muy bajos. “Según nuestros cálculos, costaría menos de 500 pesos mensuales, debido a su masividad“.
Pensar bien
En ese sentido, Eduardo Ferretti, analista de seguros de Feller Rate, indica que, sin duda, mientras mayor sea la masa asegurada, más bajo es el costo medio de la protección catastrófica. “De modo que es probable que un seguro más masivo podría generar bajas en los costos finales“.
Por su parte, Guillermo Rioseco opina que la propuesta de Accorsi va en la dirección correcta y que permitiría una masificación de los seguros en Chile, especialmente a sectores de menores recursos.
Pero señalan los expertos que se debe pensar muy bien la conveniencia de implementar esta idea.
Por ejemplo, Mikel Uriarte indica que crear un seguro especial para catástrofes naturales, diferente al de incendio, tiene sus desventajas.
“En general la costumbre de asociarlo a los seguros de incendio viene de muchos años en el mundo y no vemos la necesidad de generar una complicación con otras pólizas. Al contrario, estamos trabajando para simplificar el seguro para que más personas accedan a sus beneficios“.
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Primas no subirían
Los expertos no creen que las recientes catástrofes de Chaitén y El Arrayán vayan a producir un alza en el precio de los seguros. “Por sí mismas son poco relevantes para incidir materialmente en un mercado relacionado más con cambios internacionales“. explica Eduardo Ferretti, analista de seguros de Feller Rate.