Texto, Mireya Díaz Soto | Producción, Paula Fernández T. Fotografías, José Luis Rissetti
La casa de Malu Stewart -artista visual- y Daniel Ugarte -corredor de propiedades- no es más que una caja de dos pisos con forma de L, revestida de un material marengo, con muchos ventanales; adentro llena de colores vivos, muebles heredados, infinidad de libros. Es nada pretenciosa, muy cómoda y práctica para vivir.
Lo mejor de ella está en la historia de cómo "llegó" hasta aquí. Con el ritmo inquieto y desordenado de quienes tienen muchas cosas que contar y poco tiempo para hacerlo,Malu relata la historia: que había estado casi tres años en Londres, estudiando un postgrado en Arte, y que al regresar junto a Daniel, su marido, el año 96, pensaron en vivir en algo como un loft, con espacios abiertos, limpios y con mucha luz. Habían visto en fotos la casa en que el famoso matrimonio de diseñadores norteamericanos Charles y Ray Eames vivió toda la vida en California y querían una igu...